Conversa con tus clientes en WhatsApp, en tu sitio web y por correo, sobre tu catálogo y tu calendario reales.
Cada conversación queda escrita con su contexto, lista para que una persona la retome donde quedó.
El agente recorre el circuito completo y solo llama a una persona cuando de verdad hace falta.
Por WhatsApp, por el sitio o por correo, a la hora que sea.
Entiende qué necesita, pregunta lo que falta y separa lo urgente.
Mira el catálogo y la agenda reales antes de comprometer nada.
Reserva la hora o arma la cotización con folio y la envía.
Deja la ficha con el contexto completo, no un mensaje suelto.
Retoma al que quedó a medias, sin que nadie lo tenga que recordar.
Cambia lo que atiende y con qué se conecta. La estructura es siempre la misma.
Consultas por talla, color, plazo de despacho y estado de un pedido ya hecho.
Busca el producto en el catálogo, confirma si hay stock y arma el carrito con el cliente.
Con la tienda y con el sistema de gestión, para no prometer lo que no hay.
Con la compra cerrada o con el carrito recuperado y el seguimiento agendado.
Peticiones de hora, cambios y cancelaciones, incluidas las de la madrugada.
Ofrece los bloques que están realmente libres y toma los datos que hacen falta.
Con el calendario del equipo, para que la hora quede tomada en el momento.
Con la cita confirmada y su recordatorio, o reprogramada sin llamadas.
Consultas abiertas de quien todavía no sabe bien qué necesita.
Pregunta por rubro y volumen, y recomienda sobre lo que sí está disponible.
Con la lista de precios y con el CRM, para dejar registrado el interés real.
Con una cotización con folio enviada, o con la conversación en manos del vendedor.
Nada de empezar de nuevo: el agente entra donde ya está la información.
Sin ambigüedad: esto es lo que queda funcionando cuando entra en operación.
Responde consultas las 24 horas en el sitio y en WhatsApp, también fin de semana y feriado.
Sugiere según rubro y volumen, usando el catálogo que de verdad existe, no una lista genérica.
Arma el documento, le asigna su folio y lo envía por el mismo canal de la conversación.
Toma la hora sobre la disponibilidad real, la confirma y la recuerda antes de que llegue.
Deja la ficha con el contexto completo de lo que se habló, lista para que alguien la retome.
Cuando pasa a una persona, entrega toda la conversación: el cliente no cuenta su caso dos veces.
Conectamos el agente vía Evolution API, directo al número que tu negocio ya usa.
El agente queda escuchando el mismo WhatsApp que tu equipo ya tiene abierto. No hay que migrar a otro número ni pedirle nada a tus clientes.
El camino habitual pide verificar la empresa y esperar la aprobación antes de poder escribirle a nadie.
Cada mensaje que inicia la conversación debe venir de una plantilla aprobada de antemano.
El modelo oficial factura por conversación abierta, así que el gasto sube junto con la atención.
Sin compromiso y sin letra chica. Podemos partir por el canal donde hoy se te escapan más consultas.